SALUD BUCAL EN GERIATRIA

 

      La atención de la salud bucal de los adultos de edad avanzada siempre fué
 un capítulo importante en Estomatología.  Los cambios estructurales y orgánicos a que da lugar el envejecimiento, las enfermedades crónicas, o las ocasionales de mayor a menor entidad, que pueden acompañar a las personas de edad avanzada exigen una consideración y una actitud terapéutica diferenciadas disciplinariamente. De ellas se ocupa la estomatología geriátrica. Los actuales avances de la ciencia médica en beneficio de la sociedad han hecho posible que personas, con síndromes que cursan con deficiencias mentales en mayor o menor grado, hayan visto aumentar su esperanza de vida hasta edades relativamente avanzadas.  Estos tambien exigen nuevas consideraciones, y cuidados terapéuticos específicos propios de la estomatología geriatrica. Todo este amplio grupo de pacientes puede condicionar, aplazar o contraindicar determinadas intervenciones estomatológicas. A todos estos enfermos se les ha dado en llamar pacientes especiales o médicamente comprometidos, posiblemente de inexacta denominación en ambos casos. No tienen nada de especiales si el conocimiento y el buen uso, obligados, de la historia clínica y del diagnóstico integral sirven para determinar la indicación del tratamiento, sus limitaciones, sus tiempos  y los espacios en que  se deben llevar a cabo.  Es decir lo que el bien hacer en el ejercicio de la medicina exige y la Salud Pública avala salvando el riesgo ponderado asumible de cualquier acto médico.  Y solo serán comprometidos si son sometidos a tratamientos intempestivos que no atendieron al diagnóstico integral, a la indicación de tratamiento, a sus limitaciones, a sus tiempos, y al espacio, que con frecuencia debe ser hospitalario.     



                                                                                                                 M.L.L.




CLAUSURA DEL CURSO DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA DE SEVILLA   ( 16 / 12/ 2O10)

COROLARIO


La posición condilar de Relación Céntrica no es fisiológica. Es una posición subjetiva,de conveniencia utilitaria.

La máxima estabilidad del complejo Témporo-Mandibulo-Dentario se da, solamente, en máxima intercuspidación oclusal.

La guía para el desplazamiento lateral del maxilar inferior es la del movimiento orbitante del cóndilo homolateral. Mientras tanto el cóndilo contralateral se apoya en su menisco y se desplaza ( movimientos inducidos por el desplazamiento radial, en masa, del maxilar inferior).

La posición mandibular de reposo, de tono muscular postural, con espacio libre entre las arcadas dentarias, si se da con equilibrio dorso-ventral de la articulación atloido-occipital, es una posicion de referencia reproducible.

Los patrones de oclusión, identificables clínicamente, son a respetar en remodelaciones y reconstrucciones oclusales. No son opción por fidelidad  a doctrinas de escuela.

Los patrones  de oclusión pueden ser opción cuando se haya perdido toda referencia posicional de la mandibula.

Las guías dentarias son disuasorias de contactos no centrados de la arcada inferior con la superior,  durante los  ciclos masticatorios (reflejo de protección).

No son exigibles resistencias añadidas, a los dientes que sirven de guía.

El modelo de trabajo mecánico de la mandíbula, durante la masticación, es proximo al de la palanca de tercer género, pero la variabilidad de su apoyo , resistencia y brazo  de resistencia, aconsejan una interpretación más ponderada y rigurosa.



                                                                                                   M.L.L.